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sábado 2 de mayo de 2009

Interdit d'interdire. Oubliez tout ce que vous avez appris. Commencez par rêver.



Prohibido prohibir. Olvídense de todo lo que han aprendido. Comencemos a soñar. De acuerdo con el calendario gregoriano, hace ya casi diez años que nos situamos en el Siglo XXI, la era de la digitalización, del apagón analógico, del Cambio Climático, de la Globalización, de las Revoluciones de Colores, del Euro, y de la alienación social. Es momento de hacer examen de conciencia, y repasar la historia para no cometer los errores del pasado.

Francia. Primavera del 1968. Las normas sociales de la época, y la administración de Charles De Gaulle, causaban heridas en las libertades de la civilización francesa, y simultáneamente el mundo en peso reivindicaba derechos en la que fue la década convulsa, creativa, ingenua, divertida, trágica, trascendental y sobre todo liberadora por excelencia. Aquellos maravillosos años 60.


En el Mayo del 68, un grupo de audaces estudiantes reivindicaban el acceso a los dormitorios de las mujeres en las universidades. Aquel hecho no fue más que el detonante de la Revolución que se produciría en Francia, con un inmediato efecto dominó en las estructuras sociales mundiales.


En tanto, el resto del planeta descubría derechos y luchaba por ellos. Los americanos negros luchaban por equipararse con los blancos, pacíficamente con Martin Luther King, o usando la violencia. Verbigracia. Los afroamericanos unidos en las Panteras Negras Californianas fundadas en el 66, o el nebrasqueño Malcom X, asesinado durante su discurso en Nuevas York. Además, Kennedy es asesinado, y las mujeres comienzan a usar bikinis y mini-faldas, confederandose simultáneamente en torno al activismo de género.


El 22 de Mayo de 1987, ocho estudiantes entre los que destaca Daniel Cohn-Bendit El Rojo, actual portavoz de los Verdes en Bruselas, encabezaron protestas por el arresto de miembros del Comité Nacional de Vietnam. La pésima situación educativa en relación con el aumento de estudiantes, las lamentables condiciones laborales y la represión policial fueron la gota que colmó el vaso en la primavera de Francia.


Desde el Viernes 3, hasta finales de Junio del 68, se sucedió en el mundo una de las primaveras más Revolucionaria de la historia. De Gaulle se vio obligado a disolver la Asamblea Nacional, y anticipar elecciones el 23 de Junio. La plaza de Sorbona se convirtió en un escenario enclave, y la ecuación sangrienta del lunes 6, de represión policial y barricadas a mansalva, provocaron casi 500 arrestos y más de 300 policías heridos.


Profesores, banqueros, estudiantes y obreros se unieron a las huelgas masivas, aunque el movimiento fracasó por la falta de coordinación en la etapa más importante de la protesta. Después de Mayo del 68, florecen los movimientos feministas, ecologistas, homosexuales y estudiantiles, reclamando identidad y libertad de expresión.


El Mayo francés no aunó ideologías, aunque el anarquismo fue el componente determinante; No vamos a reivindicar nada, no vamos a pedir nada. Tomaremos, ocuparemos. Sin embargo, aún cuando la sangre cubrio las calles de Francia y La Bastilla fue tomada violentamente por más de 30.000 personas; hay un espíritu, una esencia inmanente a las revoluciones que no podemos olvidar en lo que nos queda por andar. Seamos realistas, pidamos lo imposible. Soyez réalistes, demandez l'impossible.


Javier Rodríguez García

Secretario General. JSLA
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